Enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares, así como gran parte de las enfermedades, desde siempre han sido un problema en la vida del hombre y la historia nos muestra cómo cada avance de la medicina ha podido salvar a millones de personas.

Antes del descubrimiento de los antibióticos, las enfermedades infecciosas o transmisibles eran la principal causa de muerte en el mundo. Recordemos aquellas enfermedades que diezmaron a la población como la peste, la fiebre amarilla, la tuberculosis, la influenza, la fiebre puerperal que se llevó tantas vidas maternas, neumonía, infecciones gastrointestinales entre otras.

Con el progreso de la ciencia, específicamente las ciencias básicas (anatomía, fisiología, microbiología, farmacología y bioquímica), la medicina avanzó a grandes pasos y junto con la observación minuciosa del proceso de enfermar apareció la epidemiología y la salud pública. Dos ciencias que ayudaron a comprender el proceso salud y enfermedad, así como a establecer pautas para su manejo y prevención.

Gracias a todo este nuevo conocimiento se logró un aumento de la esperanza de vida y se produjo un cambio en las principales causas de muerte de la población siendo las enfermedades cardiovasculares la primera causa de muerte seguida por el cáncer en los países desarrollados o las muertes violentas en Colombia.

Son diversas las causas que podemos mencionar cuando hablamos de enfermedades cardiovasculares, entre ellas una dieta malsana, la inactividad física, el consumo de tabaco y el consumo nocivo de alcohol, y las consecuencias pueden manifestarse en aumentos de la tensión arterial, el azúcar y las grasas de la sangre, sobrepeso u obesidad, por ello una de las recomendaciones para prevenir enfermedades cardiovasculares es realizar cambios en nuestros hábitos, para incorporar nuevas actividades a la rutina diaria y así poder disminuir los riesgos de este tipo de enfermedades.

Según la OMS al menos, un 80% de las muertes prematuras por enfermedades cardiovasculares podrían evitarse, por ello la recomendación es realizarse una valoración del riesgo cardiovascular a partir de los 40 años de edad, o cuando se padece de hipertensión, diabetes, colesterol elevado o antecedentes familiares (padre, madre, hermanos)  de enfermedad cardiaca prematura.

La escala de Framingham 

Los orígenes de la evaluación del riesgo cardiovascular se remontan a mediados del siglo XX, cuando la enfermedad coronaria paso de causar el 10% de todas muertes en 1900 a causar alrededor del 40% en 1960 por lo que  se activaron las alarmas de aquellos organismos encargados de prevenir enfermedades. En respuesta a este hecho, se organizó en 1947 el “Estudio del Corazón de Framingham” por el Instituto Nacional del Corazón de Estados Unidos con el fin de estudiar los eventos de enfermedades cardiovasculares en una población definida y estable con factores de riesgo.

Framingham es una comunidad ubicada en Massachusetts (EEUU) cuya población es mayoritariamente blanca. Es así como inicia un estudio observacional de esta población buscando registrar los eventos cardiovasculares a lo largo del periodo de estudio (en este momento están en la tercera generación) y en 1960, los investigadores de Framingham presentaron el concepto de factores de riesgo como lo vimos en nuestro artículo de medicina preventiva.

Cuando el estudio de Framingham inició en 1948, los investigadores reclutaron a 5,209 hombres y mujeres de entre 30 y 62 años en la ciudad de Framingham, Massachusetts para realizar la primera ronda de exámenes físicos y entrevistas de estilo de vida, para analizar resultados y detectar patrones comunes relacionados con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

Desde entonces, cada uno de los participantes acuden al estudio aproximadamente cada dos a seis años para de esta forma proporcionar a los investigadores una historia clínica detallada y realizarse exámenes físicos y pruebas de laboratorio.

En 1971, el estudio inscribió a una segunda generación (5.124 hijos adultos de los participantes originales y sus cónyuges) para realizarles los mismos exámenes. En abril de 2002, el estudio entró en una nueva fase: la inscripción de una tercera generación de participantes, los nietos del grupo original.

El conocimiento de estos factores multiplicadores de riesgo y su agrupamiento condujo al desarrollo de Tablas de Riesgo o Escalas de riesgo y mediante métodos estadísticos computacionales, se desarrolló la primera escala de riesgo cardiovascular absoluta a 10 años la cual fue publicada en 1998 y como era de suponer lleva el nombre de Escala de Framingham.

Posteriormente se han desarrollado otras escalas que sirven para predecir eventos cardiovasculares en la población que se realizó, pero que se deben validar en otras poblaciones.

La Escala de Framinghan y otras escalas nos van a permitir:

  1. Clasificar el riesgo en MUY ALTO, ALTO, MODERADO, BAJO
  2. Establecer criterios para formular un tratamiento según el riesgo calculado y eficiente para la medicina de prevención.
  3. Ayudar a definir si eres candidato para tratamiento con aspirina para prevención primaria. Es decir, aquel paciente que tiene factores de riesgo cardiovascular y aún no ha presentado un infarto cardiaco o una trombosis cerebral.

Es importante enfatizar que cuando hablamos de enfermedades cardiovasculares nos referimos a:

  1. Enfermedad Cardiaca isquémica (Infarto de miocardio, Angina, muerte de origen cardiovascular)
  2. Enfermedad cerebral vascular (Infarto cerebral o trombosis cerebral)  

Recordemos que específicamente la escala de Framingham se realizó en una población de blancos en Estados Unidos y hay estudios que muestran que sobreestiman el riesgo en colombianos por lo que actualmente se realiza un ajuste para Colombia.

Esto aún se encuentra en discusión, para determinar  cuál es la mejor escala que se adapta a nuestra población, como tal no tenemos ningún estudio propio para establecer el riesgo por lo que la Guía Colombiana de Dislipidemia 2014 sugiere adoptar la escala de Framingham modificada para Colombia.

Es importante tener en cuenta que en todas las escalas los predictores más fuertes para enfermedades cardiovasculares son:

 

  • El tabaco (Modificable)
  • Edad (No modificable)

 

 

¿Cómo prevenir enfermedades del corazón?

La clasificación mediante las escalas de riesgo nos sirve también para graduar la intensidad de las intervenciones. Recordemos que toda intervención farmacológica tiene sus riesgos (sangrado por aspirina, compromiso renal y hepático por estatinas etc.…)  por lo que se deben sopesar los beneficios vs los riesgos potenciales. También es conocido que A MAYOR PUNTAJE DE RIESGO MAYOR ES EL BENEFICIO DE LAS INTERVENCIONES.

Ahora te invito a realizar intervenciones en los hábitos de vida que mejoran tu salud cardiovascular. La edad, el sexo, la raza y los antecedentes familiares no los podemos modificar.

En cambio, éstos si:

    1. Comer saludable: Menos harinas, menos grasas saturadas (las que se solidifican), más grasas saludables (aceite de oliva, nueces, almendras)
    2. Hacer ejercicio aeróbico: 150 min semana que incluya ejercicio de resistencia (pesitas). Si tienes problemas de obesidad 300 min/semana de ejercicio y una dieta para bajar de peso.
    3. Dormir bien
    4. Dejar de fumar: Ya sabes que es el factor de riesgo más predictor de enfermedad cardiovascular junto con la edad. Busca consejería profesional. Podemos ayudarte.

 

  • Control adecuado de la Hipertensión, diabetes, dislipidemia, peso corporal.
  • Manejo del stress. Una forma efectiva de manejar el estrés es realizando ejercicios de respiración, tomando pausas en jornadas laborales y haciendo cualquier actividad que te apasione.

Son muchas las medidas que podemos tomar para prevenir enfermedades vasculares y del corazón, por suerte la gran mayoría están en nuestras manos. Puede que existan factores genéticos que influyen, pero con un adecuado conocimiento en la medicina de prevención, podrás evitar estos riesgos, alargando tu salud y bienestar.

Otro aspecto a tomar en cuenta, es que cuando hablamos de prevención de enfermedades del corazón no podemos hablar únicamente de los hábitos de vida saludables, sino también de otra medida fundamental como es el control de la salud.

Muchas personas tienden a vivir con la creencia de que si no hay síntomas no hay enfermedad, y esto hace que muchos dejen de someterse a revisiones médicas regulares para evaluar su estado de salud.

En esta evaluación el médico internista realizará exámenes como toma de tensión, hematologías (para revisar la glucosa en sangre, el colesterol y los triglicéridos), electrocardiograma, una prueba de esfuerzo y otras evaluaciones que considere necesarias para verificar un buen estado de salud en el paciente.

En mi próximo blog les estaré hablando de el cáncer y su prevención. Específicamente sobre tabaquismo que afecta tanto a las enfermedades cardiovasculares como al cáncer. Los espero…En mi próximo blog les estaré hablando de el cáncer y su prevención. Específicamente sobre tabaquismo que afecta tanto a las enfermedades cardiovasculares como al cáncer. Los espero…
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