La enfermedad cardiovascular constituye la primera causa de morbimortalidad a nivel mundial entre cuyos máximos exponentes figuran la enfermedad coronaria (Infarto de miocardio, angina) y el accidente cerebrovascular. Cualquier esfuerzo personal y colectivo es necesario y primordial para prevenir, diagnosticar y tratar las enfermedades que en conjunto constituyen los factores de riesgo cardiovascular como hipertensión arterial (HTA), diabetes mellitus, dislipidemia, obesidad y enfermedad renal crónica.

La información acá contenida proviene principalmente de las guías de práctica clínica, desarrolladas por el ministerio de salud de Colombia. Un trabajo colaborativo conjunto con universidades nacionales reconocidas, con expertos temáticos y metodológicos. Creo que es un esfuerzo invaluable que vale la pena consultar. De cada entidad se extrajo principalmente la información epidemiológica que resalta la importancia de estudiar estos factores de riesgo cardiovascular tanto por médicos como por pacientes. Finaliza cada sección con los enlaces para quienes estén interesados en leer las guias completas que también están disponibles en la página del Ministerio de la Protección Social de manera gratuita.

La hipertensión arterial sistémica (HTA) es una enfermedad crónica que se caracteriza por ser un trastorno vascular cuya manifestación clínica más evidente es la elevación anormal de las cifras de TA y cuya consecuencia puede ser la presentación de eventos vasculares aterotrombóticos (infarto de miocardio, ataque cerebrovascular, entre otros), falla cardiaca o falla renal. Más del 90% de los casos de HTA no tienen una causa identificable y corregible, por lo que requieren de tratamiento crónico. Desde el punto de vista epidemiológico, la encuesta nacional de salud (2007) revela que el 22,8% de la población adulta colombiana tiene HTA. Y no más de un 40% de estas personas consigue un adecuado control de las cifras de presión arterial.

A nivel global, la hipertensión arterial (HTA) fue en 2015 la primera causa de años de vida perdidos por discapacidad. Aproximadamente un tercio de las muertes de origen cardiovascular, la causa de la tercera parte de todas las muertes, se atribuyen a este factor de riesgo. En Colombia la HTA se presenta en al menos 1 de cada 5 y explica un tercio de la consulta médica. A pesar de disponer de diversas medidas eficaces para su manejo, la mayoría de personas con HTA desconocen su condición o mantienen niveles asociados a riesgos para la salud (no se logran los objetivos del tratamiento)

Se prevé que el  número de personas afectadas por la hipertensión aumentará en todas las regiones del mundo desde 2000 a 2025, reflejando no solo que la población mundial está creciendo y envejeciendo, porque la presión arterial aumenta con la edad,  sino también que más más del 80% del mundo se considera en desarrollo y hasta ahora, el proceso de desarrollo ha sido asociado con una mayor exposición al medio ambiente determinante de la presión arterial alta, como el exceso en la ingesta de sal, calorías y alcohol.

Como consecuencia del aumento previsto en el mundo de la prevalencia de alrededor del 10%, entre 2000 y 2025 se estima que más de 560 millones de personas adicionales serán afectados por hipertensión. Esta perspectiva es desalentadora, dado que la presión arterial alta en 2010 ya era el mayor contribuyente a las muertes en todo el mundo.

La hipertensión generalmente se clasifica como primaria (esencial) o secundaria. La hipertensión secundaria generalmente tiene una edad más temprana al inicio, sin antecedentes familiares y una causa clara como un trastorno renal o endocrino.  La mayoría de guías recomiendan la investigación de causas secundarias en pacientes hipertensos menores de 40 años. Por el contrario, La hipertensión primaria o esencial surge principalmente en la edad media o la vejez como resultado de la interacción entre el estilo de vida y factores genéticos.

 

Se estima que, en Colombia, el 23% de los adultos tiene hipertensión. De no ser manejada adecuadamente, ésta puede llevar a que se desarrollen problemas en diferentes órganos del cuerpo, como el corazón, los riñones o los ojos. En casos más severos puede aumentar el riesgo de desarrollar “derrames” o trombosis cerebrales. Mientras más altos los valores de presión arterial, más riesgo habrá de desarrollar alguna de estas complicaciones.

Por estas razones es importante conocer y controlar las cifras de presión arterial. Se ha comprobado que el control adecuado reduce la probabilidad de tener complicaciones de salud.

¿Quiénes tienen más riesgo de presentar hipertensión?

Las personas que más frecuentemente desarrollan hipertensión arterial son:

  • Mayores de 35 años
  • Personas con sobrepeso
  • Quienes no realizan ejercicio físico regularmente
  • Las personas con familiares que hayan sufrido de hipertensión arterial
  • Quienes fuman regularmente

¿Cómo puedo disminuir mi presión arterial?

Si se le encuentra hipertensión, existen varias medidas que ayudan a disminuir la presión arterial.

  • Emplear dietas orientadas a disminuir de peso, en personas con sobrepeso
  • Disminuir la cantidad de sal (sodio) en la dieta
  • Mantener una actividad física regular (entre 3 y 5 veces a la semana, sumando en total un mínimo de dos horas y media)
  • Disminuir la cantidad de alcohol en personas con consumo excesivo (mayor a un trago semanal en mujeres o dos tragos semanales en hombres).

Un recurso adicional a estas medidas es utilizar medicamentos para reducir la presión arterial. Existe gran variedad de estos medicamentos (conocidos como antihipertensivos) y de hecho la mayoría de personas con hipertensión requieren tomar combinaciones para controlar su presión arterial y así disminuir el riesgo de tener complicaciones. Su médico elegirá el mejor medicamento o combinación de medicamentos de acuerdo a sus propias características.

¿Cuál es el impacto de tener un buen manejo de la presión arterial?

El riesgo asociado a la hipertensión no va a desaparecer, pero sí se puede disminuir considerablemente. Por ejemplo, por cada 10 mmHg menos de presión sistólica, el riesgo de infarto disminuirá 25% y el de “derrame” o trombosis cerebral disminuirá 35%.

 

Bibliografía:

  1. Si eres paciente puedes leer la guía de práctica clínica del ministerio de salud completa en este enlace:

http://gpc.minsalud.gov.co/gpc_sites/Repositorio/Conv_500/GPC_hta/gpc_hta_padres.aspx

  1. Si eres profesional de la salud puedes leer la guía de práctica clínica del ministerio de salud completa siguiendo este enlace:

http://gpc.minsalud.gov.co/gpc_sites/Repositorio/Conv_500/GPC_hta/gpc_hta_profesionales.aspx

  1. Poulter N, Prabhakaran D, Caulfi M. Lancet 2015; 386: 801–12
  2. Ferdinand, K. C., & Nasser, S. A. (2017). Management of Essential Hypertension. Cardiology Clinics, 35(2), 231–246. https://doi.org/10.1016/j.ccl.2016.12.005

 

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